jueves, 5 de noviembre de 2015

SANTA FRANCISCA JAVIER CABRINI

Fiesta: 13 de noviembre




María Francisca Cabrini nació en S. Angelo Lodigiano (Italia), el 15 de julio de 1850. Siguiendo su vocación, quiso ingresar en distintos conventos, pero no fue aceptada por su delicada salud. Entonces aceptó el cargo que le confió el párroco de Codogno (Italia) para que ayudara en un orfanato. La joven hizo mucho más que eso; reunió a algunas compañeras y fundó el primer núcleo de las Hermanas Misioneras del Sagrado Corazón, orientadas por el espíritu del gran misionero san Francisco Javier. Cuando Francisca hizo los votos religiosos tomó el nombre del santo. Como él, hubiera querido partir también para China, pero cuando tuvo noticia del descuido y del drama de desesperación que vivían los miles y miles de emigrantes italianos que desembarcaban en el puerto de Nueva York sin ninguna ayuda material ni espiritual, Francisca Javier no dudó un instante.
Decidió partir para Estados Unidos en 1889. Entre el 1901 y el 1913 emigraron a Estados Unidos 4.711.000 italianos. Francisca Javier, en la primera de sus 24 travesías oceánicas, compartió las incomodidades y las incertidumbres de sus compatriotas emigrantes. Una vez en Estado Unidos, ante todo se preocupó por los huérfanos y los enfermos, construyendo casas, escuelas y un gran hospital en Nueva York, luego en Chicago, después en California, y así siguió extendiendo su obra en toda América.
Murió en Chicago, en el año 1917. La fiesta litúrgica se celebraba inicialmente el 22 de diciembre, día de su muerte, pero en 1961 se fijó definitivamente para el 13 de noviembre.

miércoles, 28 de octubre de 2015

ALMA DE CRISTO

Oración



Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén

miércoles, 21 de octubre de 2015

EL SEÑOR DE LOS MILAGROS DE PERÚ

Festividad: en el mes de octubre




Cerca al año 1651, en Lima, Perú, en Pachacamilla, una zona donde vivían esclavos, un esclavo angoleño negro plasmó, mediante una sencilla y rústica pintura, la imagen de Cristo crucificado en una tosca pared. Lo hizo por pura devoción, y para el culto privado de los esclavos.
Ocurrió que el 13 de noviembre de 1655 tuvo lugar un terrible terremoto que estremeció Lima y Callao, derrumbando gran cantidad de edificaciones. Todas las viviendas de la zona de Pachacamilla se derrumbaron, pero la pared de la pintura del Cristo no.
La fama de aquel milagro comenzó a extenderse, y mucha gente empezó a acercarse al lugar para conocer la milagrosa imagen, rezarle y pedirle favores. Incluso se produjeron algunos milagros. 
Las autoridades civiles y eclesiásticas quisieron dar fin a este culto no autorizado dando la orden de borrar la pintura. Tres personas se acercaron para cumplir la orden, pero al intentarlo no pudieron hacerlo; “al estar frente a la imagen, vi que ésta se ponía más bella y que la corona de espinas se tornaba verde” fue lo que expresó la tercer persona que se acercó a despintar el Cristo.
Entonces se decidió revocar la orden y dispusieron que se levantara una ermita provisional. El 14 de septiembre de 1671 se celebró la primera misa oficial en la ermita. Posteriormente a la pintura le fueron añadidas las imágenes de Dios Padre, María y María Magdalena.
El 20 de octubre de 1687 un violento terremoto arrasó nuevamente a Lima y el Callao, esta vez la ermita edificada en honor al Cristo se derrumbó, pero ante la sorpresa de todos la pared de la imagen del crucificado quedó intacta. Ante este hecho se ordenó la confección de una copia al óleo en tela y que por primera vez esta copia saliera en andas por las calles de Pachacamilla por idea de Sebastián de Antuñano. Esa misma imagen es la que sigue saliendo hasta el día de hoy.
La procesión del Señor de los Milagros se realiza tradicionalmente en el mes de octubre. Comienza el primer sábado de octubre y recorre la ciudad de Lima los días 18, 19 y 28 de Octubre. Finalmente su último recorrido procesional se realiza el 01 de noviembre.

viernes, 16 de octubre de 2015

SAN RAFAEL ARCÁNGEL

Fiesta: 24 de octubre



Es el nombre propio de uno de los siete ángeles que están ante la presencia de Dios (Tob 12,15; Apc 21,9; 22,8), junto a san Miguel y san Gabriel. En hebreo Rafael significa "Dios ha curado" o "medicina de Dios".

La historia de san Rafael Arcángel está narrada en la Biblia, en el libro de Tobías. Aquel texto cuenta que el arcángel Rafael se aparece a Tobías cuando éste debe viajar hasta Regues de Media y no tenía quien lo acompañara ya que no conocía el camino, pero Rafael no le revela su verdadera identidad angelical. Durante el viaje Tobías baja a bañarse al río Tigris y sale un enorme pez a devorarlo, entonces interviene Rafael y lo salva; Rafael le ordena atrapar al pez, que luego comen, indicándole que le extraiga el corazón, el hígado y la hiel para utilizarlos luego como medicina para su padre (el padre de Tobías se había quedado ciego). Una vez llegados a Regues, Rafael le aconsejó a Tobías que tomara en matrimonio a una muchacha llamada Sara, y así la liberó a ella de un demonio. Tobías, Sara y Rafael volvieron al fin a la casa del padre de Tobías, y con las partes del pez lo curaron de la ceguera. Después de todo esto, Rafael les reveló su verdadera identidad de Arcángel.

Benedicto XV fue el papa que extendió la fiesta litúrgica de san Gabriel Arcángel a toda la Iglesia en 1921, fijando la fiesta el 24 de octubre. Después de la reforma litúrgica de 1969, se celebra el 29 de septiembre, junto con san Miguel y san Gabriel.

jueves, 8 de octubre de 2015

SANTOS CRISPÍN Y CRISPINIANO

Fiesta: 25 de octubre



No hay muchos datos certeros sobre la vida de estos dos santos mártires cristianos. Se dice que eran hermanos, de una familia noble romana.
La tradición cuenta que huyendo de las persecuciones a los cristianos en Roma, fueron a Soissons, donde realizaban su tarea evangelizadora de predicar la Buena Noticia de Jesús, y que se dedicaron al oficio de zapateros para subsistir y ayudar a los pobres. Es por eso que se los proclamó patronos de los zapateros.
Al final, la persecución cristiana los alcanzó y ambos murieron mártires en el siglo III (alrededor del año 258).
En el siglo sexto una majestuosa basílica fue erigida en Soissons sobre las tumbas de esos santos, y San Eligio, un famoso orfebre, hizo un costoso relicario para la cabeza de San Crispiniano. Algunas de las reliquias de Crispín y Crispiniano fueron llevadas a Roma y colocadas en la Iglesia de San Lorenzo en Panisperna. Otras reliquias de los santos fueron obsequiadas por Carlomagno a la catedral, dedicada a Crispín y Crispiniano, la cual él fundó en Osnabrück.

jueves, 1 de octubre de 2015

NUESTRA SEÑORA DE APARECIDA

Patrona de Brasil
Fiesta: 12 de octubre



La historia cuenta que a mediados de 1717 dos pescadores se encontraban en el río Paraiba (Brasil), arrojando sus redes en el agua, cuando de repente al levantar una de ellas, encontraron una figura rota de terracota de la Virgen de la Inmaculada Concepción, de tan solo 36 cm. Primero hallaron el cuerpo y al arrojar otra vez la red lograron ubicar la cabeza. Luego del suceso, la pesca, que hasta ese momento había sido escasa, fue tan abundante, que tuvieron que volver a la costa por el peso que tenían sus pequeñas embarcaciones llenas de peces.
Uno de los pescadores llevó la imagen a su casa y le realizó un pequeño altar. Como la historia se empezó a divulgar, y comenzó a crecer la devoción, unos años después crearon un oratorio, lugar que era visitado por todos los lugareños. El 5 de mayo de 1743, se comenzó a construir un templo, que se inauguró el 26 de julio de 1745, venerando a la Virgen bajo la invocación de Nuestra Señora Aparecida.
Se ignora completamente cómo es que la imagen fue a parar al río, pero sí se conoce su autor, un monje de Sao Paulo, llamado Frei Agostino de Jesús quien la moldeo en el año 1650.
La Virgen es de color moreno y esta vestida con un manto grueso bordado, sus manos se ubican en el pecho en posición de oración. Fue coronada solemnemente en 1904, por don José de Camargo Barros, obispo de Sao Paulo.
El 16 de julio de 1930, Pío XI declaró a Nuestra Señora Aparecida patrona de Brasil.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

SAN MIGUEL ARCÁNGEL

Fiesta: 29 de septiembre



La misión de san Miguel Arcángel se lee en libro del Apocalipsis.
Apocalipsis 12, 7-12:
«Entonces se libró una batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles combatieron contra el Dragón, y este contraatacó con sus ángeles, pero fueron vencidos y expulsados del cielo. Y así fue precipitado el enorme Dragón, la antigua Serpiente, llamada Diablo o Satanás, y el seductor del mundo entero fue arrojado sobre la tierra con todos sus ángeles. Y escuché una voz potente que resonó en el cielo:
 
“Ya llegó la salvación, el poder y el Reino de nuestro Dios y la soberanía de su Mesías,  porque ha sido precipitado el acusador de nuestros hermanos, el que día y noche los acusaba delante de nuestro Dios. Ellos mismos lo han vencido, gracias a la sangre del Cordero y al testimonio que dieron de él, porque despreciaron su vida hasta la muerte.
 
¡Que se alegren entonces el cielo y sus habitantes, pero ay de ustedes, tierra y mar, porque el Diablo ha descendido hasta ustedes con todo su furor, sabiendo que le queda poco tiempo!”.»
 
También es nombrado en la Biblia en el libro de Daniel, y en el Nuevo Testamento en la carta de san Judas.
Daniel 10, 13:
«El ángel príncipe del reino de Persia se me ha opuesto durante veintiún días; pero Miguel, uno de los ángeles príncipes más altos, vino en mi ayuda, pues yo me había quedado solo junto a los reyes de Persia.»
Carta de San Judas, versículo 9:
«Ahora bien, el mismo arcángel Miguel, cuando se enfrentaba con el demonio y discutía con él, respecto del cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir contra él ningún juicio injurioso, sino que dijo solamente: “Que el Señor te reprima”.»

miércoles, 16 de septiembre de 2015

SANTA MARÍA DE CERVELLÓN

Fiesta: 19 de septiembre



María de Cervellón (o Cervelló) nació en el año 1230 en Barcelona, España. En su juventud escuchó un sermón predicado por un religioso de la Orden de Nuestra Señora de la Merced y quedó profundamente conmovida por el apostolado y la misión con los cristianos esclavos y cautivos en manos de los turcos. Decidió hacer todo lo que estuviera a su alcance para aliviarles. En el año 1265 se unió a una pequeña comunidad de mujeres piadosas que vivían cerca del monasterio de los Mercedarios y que dedicaban sus vidas a la oración y a las buenas obras para los cautivos, bajo la dirección de los mismos religiosos mercedarios. Al poco tiempo estas mujeres obtuvieron el permiso para ser la rama femenina de la Orden de la Merced. María fue electa unánimemente como la primera superiora de la orden. Por su inmensa caridad para con los necesitados, le comenzaron a llamar María del Socós (María del Socorro) nombre por el cual todavía se le venera en Cataluña. Falleció el 19 de septiembre de 1290.
Su culto como santa fue aprobado por el papa Inocencio XII en 1692, y sus restos incorruptos se encuentran en la iglesia de los frailes mercedarios de Barcelona, hoy Basílica de la Merced.
Se la representa con una embarcación debido a que hay relatos que dicen que fue vista, en vida y después de muerta, ir sobre las alas del viento en ayuda de las naves de la redención combatidas por el mar. Es patrona de los navegantes.

martes, 8 de septiembre de 2015

EL SEÑOR DEL MILAGRO, DE SALTA

Fiesta: 15 de  septiembre



Cuenta la historia que en septiembre de 1592 llegó a la Iglesia de Salta (Argentina) una imagen de Cristo Crucificado, imagen que venía desde España enviada por un antiguo obispo del lugar.
Por muchos años ese Cristo quedó olvidado, sin ningún recuerdo especial, en el altar de las Ánimas de la Iglesia.
En 1692 unos terribles terremotos azotaron la región, y la gente desolada y desesperada se dirigió a la Iglesia a buscar consuelo y esperanza. Hicieron una procesión con Jesús Sacramentado alrededor de la plaza.
Uno de los Padres de la Compañía de Jesús, José Carrión, afligido por la situación, sintió una voz que con toda claridad le decía que mientras no sacasen al Santo Cristo, abandonado en el Altar de las Ánimas, no cesarían los terremotos.
Las campanas llamaron a la penitencia, invitando a la primera procesión, donde salieron el Cristo y la Virgen del Milagro, a la que acudieron las autoridades civiles y militares junto a los pobladores, presididos por los sacerdotes. Una multitud lloraba afligida, golpeándose el pecho, clamando misericordia.
Los terremotos cesaron. Así nació el milagro de la conversión de un pueblo  en el Amor de Dios.
En la actualidad, cada año, miles y miles de peregrinos siguen llegando devotamente de diferentes lugares para celebrar a sus protectores y demostrarles agradecimiento, fidelidad y amor.

jueves, 3 de septiembre de 2015

VIRTUDES CARDINALES



Las virtudes humanas son actitudes firmes, disposiciones estables, perfecciones habituales del entendimiento y de la voluntad que regulan nuestros actos, ordenan nuestras pasiones y guían nuestra conducta según la razón y la fe. Proporcionan facilidad, dominio y gozo para llevar una vida moralmente buena. El hombre virtuoso es el que practica libremente el bien.
Cuatro virtudes desempeñan un papel fundamental en la persona. Por eso se las llama “cardinales”; todas las demás virtudes se agrupan en torno a ellas. Estas cuatro son: la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza.
La prudencia: es la virtud que dispone la razón práctica a discernir en toda circunstancia nuestro verdadero bien y a elegir los medios rectos para realizarlo.
La justicia: es la virtud moral que consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido.
La fortaleza: es la virtud moral que asegura en las dificultades la firmeza y la constancia en la búsqueda del bien. Reafirma la resolución de resistir a las tentaciones y de superar los obstáculos en la vida moral.
La templanza: es la virtud moral que modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados. Asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la honestidad.

Fuente: Catecismo de la Iglesia Católica. Números 1804, 1805, 1806, 1807, 1808 y 1809.