jueves, 21 de abril de 2016

SANTA GIANNA BERETTA MOLLA

Fiesta: 28 de abril



Gianna Beretta nació en Magenta (provincia de Milán) el día 4 de octubre de 1922. Fue médica pediatra, creyente, de mucha fe y mucha actividad pastoral. Como médica se dedicó a los niños, pero también a las madres, a los ancianos y a los pobres. Su trabajo profesional, que consideró como una «misión», no le impidió el dedicarse más y más a la Acción católica, intensificando su apostolado entre las jovencitas.
Se casó con Pietro Molla en 1955 y de ese matrimonio nacieron 3 hijos. Al quedar embarazada del cuarto hijo le diagnostican un tumor maligno en el útero.  El embarazo fue complicado, con una intervención quirúrgica en el medio. Algunos días antes del parto, confiando siempre en la Providencia, Gianna estaba dispuesta a dar su vida para salvar la de la criatura: «Si hay que decidir entre mi vida y la del niño, no duden; elijan -lo exijo- la suya. Sálvenlo».
La mañana del 21 de abril de 1962 dió a luz a su cuarta hija Gianna Emanuela. El día 28 de abril, también por la mañana, entre indecibles dolores murió santamente a los 39 años.
Fue canonizada por el papa Juan Pablo II en el año 2004.

jueves, 14 de abril de 2016

NUESTRA SEÑORA DEL BUEN CONSEJO

Fiesta: 26 de abril



En el siglo IV se construyó una iglesia dedicada a Nuestra Señora del Buen Consejo, en una colina sobre el pueblo de Genazzano, en Italia. 
A través de los siglos, Nuestra Señora del Buen Consejo fue honrada de manera especial en la pequeña iglesia de la colina, la cual se puso a cargo de los frailes de la Orden de San Agustín. Con el tiempo, la iglesia se fue poniendo vieja y nadie la arregló. Hasta que una viuda santa, Petruccia de Geneo, que amaba a la Virgen devotamente, se sintió inspirada a reconstruir la iglesia.
Cuando aún la iglesia no había sido terminada, un 25 de abril, en medio de las fiestas de la Virgen del Buen Consejo, alguien vio una nube encopada flotando bien bajo a través del claro cielo azul. El asombro paralizó el baile y el canto. Toda la atención fue puesta en la nube que bajaba despacio y que finalmente se detuvo en un borde angosto de las paredes sin terminar de la iglesia de Petruccia. La nube se abrió gradualmente, y en su centro apareció una bellísima pintura de Nuestra Señora con el Niño Jesús. Todas las campanas del pueblo comenzaron a sonar sin la ayuda de manos humanas.
Cuando el Santo Padre en Roma escuchó acerca de la pintura y de sus muchos milagros, mandó a dos obispos a examinar y estudiar los acontecimientos extraordinarios. Después de una cuidadosa investigación, el Papa y los comisionados quedaron convencidos de que la pintura era verdaderamente Nuestra Señora del Buen Consejo, que había sido venerada por siglos en el pequeño pueblo de Scutari y que había desaparecido. El espacio vacío con las dimensiones exactas donde había estado la pintura en la iglesia fue evidente para todos. La imagen- del espesor de cáscara de huevo- había sido pintada sobre el yeso de la pared. Ninguna habilidad humana podría haber tomado con éxito la pintura de la pared sin romperla. Ninguna mano humana podría haberla traído a través del mar Adriático y colocarla en el borde angosto de la iglesia sin sujetarla.
Luego de esto la reconstrucción de la iglesia de Petruccia fue completada y se convirtió en una bella basílica. La pintura fue puesta en un relicario maravilloso con un marco de oro adornado con piedras preciosas. Más tarde dos coronas de oro enviadas por el Vaticano fueron colocadas en las cabezas de la Madre y el Niño. La pintura aún está en la iglesia y es venerada por miles de peregrinos año a año.

jueves, 7 de abril de 2016

SANTA KATERI TEKAKWITHA

Fiesta: 17 de abril



Kateri fue una aborigen norteamericana que nació en el año 1656. Hija de una india algonquina (creyente) y de un jefe de los indios mohawk (pagano). Su nombre indígena era Tekakwitha (que en iroqués significa "la que tropieza"), pero al ser bautizada se le puso el nombre de Kateri (en castellano Catalina).
A los 4 años de edad, Kateri perdió a sus padres y a su hermano menor, durante una epidemia de viruela. Tekakwitha sobrevivió, pero quedó con cicatrices en el rostro y problemas de visión.
Gracias a los jesuitas misioneros, Kateri a los 20 años fue bautizada. Pero entre su gente tuvo que sufrir por su fe grandes abusos y rechazo. La persecución fue tal que huyó de su pueblo, y se fue a un pueblo cristiano cerca de Montreal. Allí se consagró a Dios, tomando el voto de castidad para dedicarse completamente al Señor.
Se caracterizó por su piedad, su incansable vida penitente en favor de su pueblo aborigen y por su amor a la Eucaristía. El 17 de abril de 1680, Kateri murió a la edad de 24 años, a causa de una enfermedad, en Caughnawaga, cerca de Montreal, Quebec. Sus últimas palabras se dice que fueron: ¡Jesús, te amo! Los testigos informaron que a los pocos minutos de su muerte, las marcas de viruela le desaparecieron por completo y su rostro resplandecía con encanto radiante.
Después de su muerte, Kateri empezó a ser muy venerada, especialmente en Canadá. Conocida popularmente como "El lirio de los mohawks".
El 21 de octubre de 2012 fue proclamada santa por el papa Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro.

sábado, 19 de marzo de 2016

SAN PEDRO ARMENGOL

Fiesta: 27 de abril




Pedro Armengol nació en España en el siglo XIII. Tenía una personalidad rebelde, que lo llevó a convertirse en un bandolero en su juventud. En una oportunidad, su padre que trabajaba como personal de armas para el rey, lo encontró en una de sus fechorías y se enfrentaron. Sin embargo Pedro no resistió el enfrentarse a su padre y se entregó. El padre logró que lo liberaran y que no le impusieran el castigo y todo aquello produjo en Pedro una gran conversión.
Al poco tiempo Pedro fue a golpear la puerta de la Orden de los Mercedarios (fundada por san Pedro Nolasco en aquellos años) para unirse a la obra de la "Redención de los cautivos", quería dedicar su vida a aquella gran obra de misericordia.
Llegó a ser religioso en la Orden y pudo ir dos veces a tierra de moros a desempeñar el ministerio de la redención. En el segundo viaje, en Bugía, se quedó de rehén por algunos cautivos. Mas no llegando a tiempo el dinero del rescate por el que se había quedado en prenda, fue colgado de una horca, pero sobrevivió y tal circunstancia se considera un milagro de María. Al día siguiente Fray Guillermo de Firenze llegó con el dinero para pagar su liberación y lo encontró en la horca pero con vida. Como secuela de su martirio Pedro Armengol quedó con el cuello torcido por el resto de su vida. Regresó a España vivió durante casi cuarenta años retirado en el convento de Santa María del Prats, donde murió el año 1304.

miércoles, 9 de marzo de 2016

BEATO ARTÉMIDES ZATTI

Fiesta: 15 de marzo



Zatti nació en Boretto (Reggio Emilia, Italia), el 12 de Octubre de 1880. Junto a toda su familia emigró a la Argentina, en busca de mejores horizontes y se estableció en Bahía Blanca.Deseando ser sacerdote, fue aspirante salesiano en Bernal (Buenos Aires), pero al contraer la enfermedad – entonces incurable – de la tuberculosis, fue derivado hacia Viedma (Río Negro). Allí pidió a la Virgen la curación prometiéndole que, si se curaba, dedicaría su vida al cuidado de los enfermos. Recuperada su salud, se hizo coadjutor salesiano, es decir, Hermano Laico Consagrado y, fiel a la promesa, permaneció más de cuarenta años en Viedma en el Hospital San José, como responsable y administrador. Estudió y la Secretaría de Salud Pública de la Nación le extendió la matrícula profesional de Enfermero Nº 07253 y la Universidad de la Plata le otorgó el título de Idóneo en Farmacia. El hospital fue su permanente domicilio. Allí practicó las virtudes cristianas, sobre todo, una confianza ilimitada en la divina Providencia y un inmenso amor a Dios y al prójimo más humilde y necesitado.
En el año 1913, se colocó la piedra fundamental para la construcción de un nuevo y verdadero hospital. Entre tanto, Artémides había aprendido a multiplicarse por cuatro, es decir, atendía todo tipo de actividades, no sólo las de enfermería, sino también las de limpieza, las de la cocina o las de administración. Su servicio no se limitaba al hospital sino que se extendía a toda la ciudad, y hasta a las dos localidades situadas en las orillas del río Negro: Viedma y Patagones. En caso de necesidad se movía a cualquier hora del día y de la noche, sin preocuparse del tiempo, llegando a los tugurios de la periferia y haciéndolo todo gratuitamente. Su fama de enfermero santo se propagó por todo el Sur y de toda la Patagonia le llegaban enfermos. Siempre en bicicleta, religioso responsable y jovial, todos los días, de día y de noche, recorría las calles para asistir a los enfermos más pobres en sus casas.
A los setenta años enfermó de cáncer de páncreas, y el 15 de marzo de 1951 falleció.
En el año 2002 Juan Pablo II lo proclamó beato.

jueves, 3 de marzo de 2016

SANTA MATILDE

Fiesta: 14 de marzo



Matilde nació en el año 895, y era de la familia real de Dinamarca. Se casó con el conde de Alemania, y al poco tiempo fue reina de aquel país. Desde pequeña siempre fue una mujer muy humilde y caritativa, y así lo fue también en su función como reina, especialmente con los más pobres y desfavorecidos. Tan grande era su piedad que tanto el rey como sus súbditos atribuían sus éxitos a las oraciones de la reina.
A pesar de que tuvo un matrimonio feliz, y cinco hijos, su vida en la realeza fue llena de sacrificios. Al morir su esposo, se quitó todas sus joyas, las llevó a la Iglesia, y las dejó sobre el altar como prenda de que renunciaba, desde ese momento, a las pompas del mundo.
Comenzó a vivir para la caridad, para la Iglesia, fundó monasterios, pero alternaba su vida de donación con sus deberes como reina acompañando a sus hijos en el gobierno.
A pesar de su bondad, dos de sus hijos, que se peleaban por el trono la acusaban de ladrona y de malgastar los bienes del reino. Al final, Matilde renunció a su herencia en favor de sus hijos y se retiró a la residencia campestre donde había nacido. Pero poco tiempo después de su partida, su hijo cayó enfermo y comenzaron a llover los desastres sobre el Estado. El sentimiento general era que tales desgracias se debían al trato que los príncipes habían dado a su madre. Sin que se lo pidieran, Matilde los perdonó y volvió a la corte, donde reanudó sus obras de misericordia.
La última vez que Matilde tomó parte en una reunión familiar fue en Colonia, en la Pascua de 965, después de eso, prácticamente se retiró del mundo, pasando su tiempo en una y otra de sus fundaciones, especialmente en Nodhausen. Falleció 14 de marzo de 968, totalmente pobre, sin ninguna pertenencia.

jueves, 25 de febrero de 2016

VIRGEN DEL VALLE DE VENEZUELA

Fiesta: 8 de septiembre



La Virgen del Valle de Venezuela es considerada como la patrona de la zona oriente de aquel país, siendo venerada con especial devoción en la isla de Margarita. Cada 8 de septiembre se celebra su día.
En los inicios de la conquista los españoles fundaron en la isla de Cubagua, la ciudad de Nueva Cádiz. En poco tiempo dicha ciudad creció vertiginosamente derivado de la extracción de perlas que abundaban en sus mares. Durante este período los habitantes de Nueva Cádiz encargaron a España una imagen de la Inmaculada Concepción para poner la ciudad bajo su protección. La imagen llegó a Cubagua en el año 1530, pero pocos años después, el 25 de diciembre de 1541, un huracán arrasó Nueva Cádiz y con ella la iglesia donde estaba la imagen de la Virgen. Al salvarse milagrosamente la imagen de la Virgen, los pobladores de Cubagua decidieron ponerla salvo de nuevos cataclismos, llevándola en 1542 a una hacienda en El Valle de la Isla de Margarita, donde le construyeron una pequeña ermita. Con el paso del tiempo el lugar dio el nombre a la imagen, que comenzó a llamarse la Virgen del Valle.
La Virgen del Valle es también conocida como la Patrona de los marineros. Según una leyenda, un pescador llamado Domingo estaba buscando perlas en el fondo del mar y pisó una enorme raya que le hincó su púa. Como consecuencia de esto, la pierna se le ulceró y los médicos opinaron que había que amputarla para salvarle la vida. Ante estas circunstancias la esposa de Domingo fue a pedirle con mucha fe a la Virgen del Valle por la salud de éste. Al poco tiempo el pescador sanó de manera milagrosa, por lo que le prometió que en pago le ofrecería la primera perla que consiguiera. Fue al mar y al abrir una ostra, halló una perla que reproducía con asombrosa fidelidad la forma de su pierna y hasta el rastro de su cicatriz.
Estos y muchos otros milagros atestiguan la protección de la Santísima Virgen en su advocación del Valle por todo el pueblo del oriente Venezolano.

viernes, 19 de febrero de 2016

SANTA PAULA MONTAL

Fiesta: 26 de febrero



Paula Montal Fornés nació el 11 de octubre de 1799 en Arenys de Mar (Barcelona, España). En 1829, a los 30 años, abrió en Figueras (Gerona) una escuela para niñas. A la escuela de Figueras siguieron otras siete fundaciones personales y así se fundó la Congregación de Hijas de María, Religiosas de las Escuelas Pías (Escolapias), que se dedican a la educación.
Paula Montal siempre quiso ser maestra, y lo logró con creces; ejerció como maestra toda su vida y dejó a las Escolapias, en las normas y reglamentos propios, una doctrina clara y sencilla de la mejor pedagogía, inspirada en la de san José de Calasanz.
Paula Montal murió en Olesa de Montserrat (Barcelona), el 26 de febrero de 1889. Fue canonizada por san Juan Pablo II el 25 de noviembre de 2001.

viernes, 12 de febrero de 2016

San Valentín

Fiesta: 14 de febrero



Los datos de la vida de san Valentín son muy escasos. Se sabe con certeza que fue uno de los mártires romanos del siglo III ejecutados en el año 270 durante el reinado del emperador Claudio II.La leyenda dice que era un sacerdote que casaba en secreto a los soldados, a pesar de que ello estaba prohibido por el emperador Claudio que lo consideraba incompatible con la carrera de las armas. Por esta razón, y por no querer renunciar al cristianismo, fue ejecutado un 14 de febrero.
Por su leyenda este santo tiene la dicha de ser el patrono de los enamorados. También cuenta la leyenda que antes de morir mártir milagrosamente le devolvió la vista a una muchacha ciega.

jueves, 4 de febrero de 2016

Domingos de CUARESMA – Ciclo C



Primer domingo:
Lc 4, 1-13
En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del río Jordán, y el Espíritu lo llevó al desierto. Allí estuvo cuarenta días, y el diablo lo puso a prueba. No comió nada durante esos días, así que después sintió hambre. El diablo entonces le dijo: -Si de veras eres Hijo de Dios, ordena a esta piedra que se convierta en pan.
Jesús le contestó: -La Escritura dice: “No sólo de pan vivirá el hombre.”
Luego el diablo lo levantó y mostrándole en un momento todos los países del mundo, le dijo: -Yo te daré todo este poder y la grandeza de estos países. Porque yo lo he recibido, y se lo daré al que quiera dárselo. Si te arrodillas y me adoras, todo será tuyo.
Jesús le contestó: -La escritura dice: “Adora al Señor tu Dios, y sírvele sólo a él.”
Después el diablo lo llevó a la ciudad de Jerusalén, lo subió a la parte más alta del templo y le dijo: -Si de veras eres Hijo de Dios, tírate abajo desde aquí; porque la Escritura dice: “Dios mandará que sus ángeles te cuiden y te protejan.
Te levantarán con sus manos, para que no tropieces con piedra alguna.”
Jesús le contestó: -También dice la Escritura: “No pongas a prueba al Señor tu Dios.”
Cuando ya el diablo no encontró otra forma de poner a prueba a Jesús, se alejó de él por algún tiempo.

Segundo domingo:
Lc 9, 28b-36
En aquel tiempo, Jesús subió a un cerro a orar, acompañado de Pedro, Santiago y Juan. Mientras oraba, el aspecto de su cara cambió, y su ropa se volvió muy blanca y brillante; y aparecieron dos hombres conversando con él. Eran Moisés y Elías, que estaban rodeados de un resplandor glorioso y hablaban de la partida de Jesús de este mundo, que iba a tener lugar en Jerusalén. Aunque Pedro y sus compañeros tenían mucho sueño, permanecieron despiertos, y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él. Cuando aquellos hombres se separaban ya de Jesús, Pedro le dijo: -Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
Pero Pedro no sabía lo que decía. Mientras hablaba, una nube se posó sobre ellos, y al verse dentro de la nube tuvieron miedo. Entonces de la nube salió una voz, que dijo: «Éste es mi Hijo, mi elegido: escúchenlo.»
Cuando se escuchó esa voz, Jesús quedó solo. Pero ellos mantuvieron esto en secreto y en aquel tiempo a nadie dijeron nada de lo que habían visto.

Tercer domingo:
Lc 13, 1-9
Por aquel tiempo fueron unos a ver a Jesús, y le contaron que Pilato había mezclado la sangre de unos hombres de Galilea con la sangre de los animales que ellos habían ofrecido en sacrificio.
Jesús les dijo: «¿Piensan ustedes que esto les pasó a esos hombres de Galilea por ser ellos más pecadores que los otros de su país? Les digo que no; y si ustedes mismos no se vuelven a Dios, también morirán. ¿O creen que aquellos dieciocho que murieron cuando la torre de Siloé les cayó encima eran más culpables que los otros que vivían en Jerusalén? Les digo que no; y si ustedes mismos no se vuelven a Dios, también morirán.»
Jesús les contó esta parábola: «Un hombre tenía una higuera plantada en su viñedo, y fue a ver si daba higos, pero no encontró ninguno. Así que le dijo al hombre que cuidaba el viñedo: “Mira, por tres años seguidos he venido a esta higuera en busca de fruto, pero nunca lo encuentro. Córtala, pues; ¿para qué ha de ocupar terreno inútilmente?” Pero el que cuidaba el terreno le contestó: “Señor, déjala todavía este año; voy a aflojarle la tierra y a echarle abono. Con eso tal vez dará fruto; y si no, ya la cortarás.”»

Cuarto domingo:
Lc 15, 1-3.11-32
En aquel tiempo todos los que cobraban impuestos para Roma y otra gente de mala fama se acercaban a Jesús, para oírlo. Los fariseos y los maestros de la ley lo criticaban por esto, diciendo: -Este recibe a los pecadores y come con ellos.
Entonces Jesús les dijo esta parábola:
«Un hombre tenía dos hijos, y el más joven le dijo a su padre: “Padre, dame la parte de la herencia que me toca.” Entonces el padre repartió los bienes entre ellos. Pocos días después el hijo menor vendió su parte de la propiedad, y con ese dinero se fue lejos, a otro país, donde todo lo derrochó llevando una vida desenfrenada. Pero cuando ya se había gastado todo, hubo una gran escasez de comida en aquel país, y él comenzó a pasar hambre. Fue a pedir trabajo a un hombre del lugar, que lo mandó a sus campos a cuidar cerdos. Y tenía ganas de llenarse con las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba. Al fin se puso a pensar: “¡Cuántos trabajadores en casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras yo aquí me muero de hambre! Regresaré a casa de mi padre, y le diré: Padre mío, he pecado contra Dios y contra ti; ya no merezco llamarme tu hijo; trátame como a uno de tus trabajadores.” Así que se puso en camino y regresó a la casa de su padre.
Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión de él. Corrió a su encuentro, y lo recibió con abrazos y besos. El hijo le dijo: “Padre mío, he pecado contra Dios y contra ti; ya no merezco llamarme tu hijo.” Pero el padre ordenó a sus criados: “Saquen pronto la mejor ropa y vístanlo; pónganle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traigan el becerro más gordo y mátenlo. ¡Vamos a celebrar esto con un banquete! Porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado.” Comenzaron la fiesta.
Entre tanto, el hijo mayor estaba en el campo. Cuando regresó y llegó cerca de la casa, oyó la música y el baile. Entonces llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba. El criado le dijo: “Es que su hermano ha vuelto; y su padre ha mandado matar el becerro más gordo, porque lo recobró sano y salvo.” Pero tanto se enojó el hermano mayor, que no quería entrar, así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciera. Le dijo a su padre: “Tú sabes cuantos años te he servido, sin desobedecerte nunca, y jamás me has dado ni siquiera un cabrito para tener una comida con mis amigos. En cambio, ahora llega este hijo tuyo, que ha malgastado tu dinero con prostitutas, y matas para él el becerro más gordo.”
El padre le contestó: “Hijo mío, tú siempre estás conmigo, y todo lo que tengo es tuyo. Pero había que celebrar esto con un banquete y alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se había perdido, y lo hemos encontrado.”»

Quinto domingo:
Jn 8, 1-11
En aquel tiempo, Jesús se dirigió al Monte de los Olivos, y al día siguiente, al amanecer, volvió al templo. La gente se le acercó, y él se sentó y comenzó a enseñarles.
Los maestros de la ley y los fariseos llevaron entonces a una mujer, a la que habían sorprendido cometiendo adulterio. La pusieron en medio de todos los presentes, y dijeron a Jesús: –Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de cometer adulterio. En la ley, Moisés nos ordenó que se matara a pedradas a esta clase de mujeres. ¿Tú que dices?
Ellos preguntaron esto para ponerlo a prueba, y tener así de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y comenzó a escribir en la tierra con el dedo. Luego, como seguían preguntándole, se enderezó y les dijo: –Aquel de ustedes que no tenga pecado, que tire la primera piedra.
Y volvió a inclinarse y siguió escribiendo en la tierra. Al oír esto, uno tras otro comenzaron a irse, y los primeros en hacerlo fueron los más viejos. Cuando Jesús se encontró solo con la mujer, que se había quedado allí, se enderezó y le preguntó: –Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado? Ella le contestó: –Ninguno, Señor.
Jesús le dijo: –Tampoco yo te condeno; ahora vete y no vuelvas a pecar.