miércoles, 8 de julio de 2020

JESÚS CAUTIVO - OCAÑA

Fiesta: 12 de julio.





El Jesús Cautivo de Ocaña es una imagen de Cristo apresado y con la corona de espinas, que está tallada en una pequeña piedra de menos de 10 cm de diámetro, y que es venerada en Ocaña (Norte de Santander, Colombia).

La historia cuenta que, en Ocaña, en el año 1838, una humilde mujer trabajadora, mientras realizaba sus oficios a la orilla del río, encontró una piedra que le llamó la atención, pero no le dio importancia y la tiró al río. Este episodio se volvió a repetir otros días, siempre volvía a aparecer la misma piedra entre sus cosas.

La llevó a su casa, y cuando la observó bien, vio que en ella se veía la imagen del Cristo "Ecce Homo" enjuiciado por Pilato. Lo puso en un altarcito y le prendió una vela. La imagen milagrosamente fue tomando forma hasta convertirse en una perfecta talla en piedra que se creó sin la influencia de mano humana.

La imagen de Jesús coincide con los relatos de los evangelios sobre la Pasión, por ello lo llamaron "Jesús Cautivo".

El culto pronto se difundió por toda la región. En la actualidad, la milagrosa piedra recibe a miles de peregrinos que en su santuario se acercan a pedirle, por su intermedio, favores a Cristo.


miércoles, 1 de julio de 2020

SANTA VERÓNICA

Fiesta: 12 de julio, aunque también se la celebra en otras fechas.



La historia de santa Verónica, la mujer que limpió el rostro de Jesús durante la pasión no está narrada en ninguno de los Evangelios, sin embargo, ella se hizo conocida en el mundo entero por el milagro que ocurrió con aquel pequeño lienzo.

Verónica era una mujer de Jerusalén, que seguía a Jesús. Ella estaba entre las mujeres que lo acompañó al Calvario durante su pasión. La historia cuenta que en un momento del camino le ofreció a Jesús una "toalla" para que se enjugara el rostro. Sucedió al devolverle el lienzo, el rostro sufriente de Cristo quedó milagrosamente impreso en la tela.

La Tradición cuenta que luego la Verónica fue a Roma y llevó consigo la santa reliquia que de inmediato fue puesto para veneración pública, obrando milagros. Cuando ella murió, la reliquia quedó en manos del sucesor de san Pedro.

El paño de la Verónica sería una de las reliquias que se consideran vera icon; o sea, verdaderas imágenes de Cristo, como el Mandylion de Edesa, la Sábana Santa de Turín o el Santo Sudario de Oviedo.
La ubicación actual de la reliquia no se puede determinar con claridad; ya que se copió varias veces y se llevó a diferentes lugares.