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miércoles, 3 de febrero de 2021

ORACIÓN DEL CATEQUISTA

 




Señor, haz que yo sea tu testigo,

para comunicar tu enseñanza

y tu amor.


Concédeme poder cumplir

la misión de catequista,

con humilde y profunda confianza.


Que mi catequesis sea un servicio a los demás,

una entrega generosa y viva de tu Evangelio.


Recuérdame continuamente

que la fe que deseo irradiar,

la he recibido de Ti como don gratuito.

Ayúdame a vivirla con responsabilidad

para conducir a Ti a los que me confías.


Hazme verdadero educador de la fe,

atento a la voz de tu Palabra,

amigo sincero y leal de los demás,

especialmente de mis compañeros catequistas.


Que sea el Espíritu Santo quien conduzca mi vida

para que no deje de buscarte y quererte;

para que no me venza la pereza y el egoísmo,

para combatir la tristeza.


Señor, te sirvo a Ti y a la Iglesia

unido a tu Madre María;

que como ella yo sepa guardar tu Palabra

y ponerla al servicio del mundo.


Amén.

(Oración de san Juan Pablo II)

miércoles, 24 de julio de 2019

TIPOS DE PECADO





Tipos de pecado (Catecismo de la Iglesia Católica).

Conviene valorar los pecados según su gravedad (C.I.C. 1854).

PECADO ORIGINAL

Dios creó al ser humano a su imagen y lo estableció en su amistad. El ser humano, tentado por el diablo, dejó morir en su corazón la confianza hacia su creador (cf. Gn 3,1-11) y, abusando de su libertad, desobedeció al mandamiento de Dios. En esto consistió el primer pecado del ser humano (pecado original). El pecado de afecta a la naturaleza humana, por ello se transmite, por propagación, a toda la humanidad. El Bautismo, dando la vida de la gracia de Cristo, borra el pecado original y devuelve el hombre a Dios. (C.I.C. 396-405).

PECADO VENIAL

Se comete un pecado venial cuando no se observa en una materia leve la medida prescrita por la ley moral, o cuando se desobedece a la ley moral en materia grave, pero sin pleno conocimiento o sin entero consentimiento. El pecado venial debilita la caridad pero no rompe la Alianza con Dios. Es humanamente reparable con la gracia de Dios. (C.I.C. 1862 -1863).

PECADO MORTAL

El pecado mortal destruye la caridad en el corazón del ser humano por una infracción grave de la ley de Dios (diez mandamientos); aparta al hombre de Dios, que es su fin último y su bienaventuranza, prefiriendo un bien inferior.
Para que un pecado sea mortal se requieren tres condiciones: tiene como objeto una materia grave (contra los diez mandamientos) y que, además, es cometido con pleno conocimiento y deliberado consentimiento.
En este caso, solo se puede volver al estado de gracia rescatado por el arrepentimiento y el perdón de Dios en el sacramento de la Reconciliación. (C.I.C. 1855 - 1861).

miércoles, 27 de julio de 2016

BENDITA SEA TU PUREZA




Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti celestial princesa, Virgen Sagrada María, te ofrezco en este día, alma vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía (morir sin tu santa bendición). Amén.

jueves, 3 de septiembre de 2015

VIRTUDES CARDINALES



Las virtudes humanas son actitudes firmes, disposiciones estables, perfecciones habituales del entendimiento y de la voluntad que regulan nuestros actos, ordenan nuestras pasiones y guían nuestra conducta según la razón y la fe. Proporcionan facilidad, dominio y gozo para llevar una vida moralmente buena. El hombre virtuoso es el que practica libremente el bien.
Cuatro virtudes desempeñan un papel fundamental en la persona. Por eso se las llama “cardinales”; todas las demás virtudes se agrupan en torno a ellas. Estas cuatro son: la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza.
La prudencia: es la virtud que dispone la razón práctica a discernir en toda circunstancia nuestro verdadero bien y a elegir los medios rectos para realizarlo.
La justicia: es la virtud moral que consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido.
La fortaleza: es la virtud moral que asegura en las dificultades la firmeza y la constancia en la búsqueda del bien. Reafirma la resolución de resistir a las tentaciones y de superar los obstáculos en la vida moral.
La templanza: es la virtud moral que modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados. Asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la honestidad.

Fuente: Catecismo de la Iglesia Católica. Números 1804, 1805, 1806, 1807, 1808 y 1809.

miércoles, 5 de agosto de 2015

ORACIÓN DEL ÁNGEL DE LA GUARDA



Ángel de la Guarda, 
dulce compañía, 
no me dejes solo 
ni de noche ni de día.
Si me dejas solo,
¿qué será de mí?
Ángel de la Guarda,
ruega a Dios por mí.

lunes, 25 de mayo de 2015

VIDA DE LA VIRGEN MARÍA





VIDA DE LA VIRGEN MARÍA
1. Nacimiento. La fiesta de la natividad de María se celebra el 8 de septiembre. Esta fiesta tuvo origen en la tradición de oriente (Jerusalén), hacia el siglo V, y recién en el siglo VII el papa Sergio I introdujo esta festividad en occidente.
2. Presentación en el Templo. La fiesta de la presentación de María se celebra el 21 de noviembre. Esta fiesta tuvo origen en la tradición de oriente (Jerusalén). Recién en el siglo XIV el papa Gregorio XI autorizó su celebración en algunas iglesias de occidente, y finalmente en el siglo XVI el papa Sixto V aprobó esta festividad para toda la Iglesia. La presentación de María en el Templo es un acontecimiento que no figura en la Sagrada Escritura. Aparece más bien, en los evangelios apócrifos. Según éstos, María, siguiendo la promesa de sus padres, fue llevada al Templo a los tres años.
3. La Anunciación. El texto de la Anunciación del ángel Gabriel a María está narrado en el Evangelio de San Lucas 1, 26-38, y se celebra el 25 de marzo.
4. María visita a su prima Isabel. El texto de la visitación de María a Isabel está narrado en el Evangelio de San Lucas 1, 39-56, y se celebra el 31 de mayo.
5. Nacimiento del Niño Jesús. El texto del nacimiento del Niño Jesús aparece en el evangelio de San Mateo  1, 18-25 y en el de san Lucas 2, 1-7. Se celebra el 25 de diciembre.
6. Huida a Egipto. La huida a Egipto de la Sagrada Familia de Jesús, María y José está narrada en el evangelio de San Mateo 2, 13-15.
7. Presentación del Niño Jesús en el Templo. El texto de la presentación del Niño Jesús en el Templo está narrado en el Evangelio de San Lucas 2, 22-38, y se celebra el 2 de febrero.
8. Vida en Nazaret. “Después de haber cumplido con todo lo que manda la ley del Señor, volvieron a Galilea, a su propio pueblo de Nazaret. Y el niño crecía y se hacía más fuerte, estaba lleno de sabiduría y gozaba del favor de Dios.” Evangelio según San Lucas 2, 39-40.
9. El Niño Jesús, perdido y hallado en el Templo. El texto que narra el episodio en que el Niño Jesús se pierde y es hallado en el Templo de Jerusalén se encuentra en el Evangelio de San Lucas 2, 41-50.
10. Las bodas en Caná de Galilea. El texto que narra el milagro de Jesús en una boda en Caná de Galilea se encuentra en el Evangelio de San Juan 2, 1-11.
12. Pasión, crucifixión y muerte de Jesús. La pasión y muerte de Jesús está narrada en los cuatro Evangelios. San Mateo capítulos 26 y 27. San Marcos capítulos 14 y 15. San Lucas capítulos 22 y 23. San Juan capítulos 18 y 19. “Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, y la hermana de su madre, María, esposa de Cleofás, y María Magdalena. Cuando Jesús vio a su madre, y junto a ella al discípulo a quien él quería mucho, dijo a su  madre: -Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego le dijo al discípulo: -Ahí tienes a tu madre. Desde entonces, ese discípulo la recibió en su casa.” Jn 19, 25-27
13. Pentecostés. La venida del Espíritu Santo sobre la Virgen María y los apóstoles está narrada en el libro de los Hechos de los Apóstoles 2, 1-4
14. Asunción al cielo. La Asunción al cielo, en alma y cuerpo de María, es un dogma de fe que fue proclamado 1º de noviembre de 1950 por el Papa Pío XII. Su fiesta se celebra el 15 de agosto.
15. Coronación de María como reina del cielo y de la tierra. El papa Pío XII en 1954, instituyó la fiesta Litúrgica del Reinado de María al coronar a la Virgen en Santa María la Mayor, Roma. En esa ocasión el Papa también promulgó el documento principal del Magisterio acerca de la dignidad y realeza de María, la Encíclica Ad coeli Reginam (Oct 11, 1954). En su Carta Apostólica Marialis cultus el papa Pablo VI subrayaba el vínculo profundo que existe entre la Asunción y la Coronación de la Virgen, con estas palabras: «…La solemnidad de la Asunción se prolonga jubilosamente en la celebración de la fiesta de la Realeza de María, que tiene lugar ocho días después y en la que se contempla a Aquella que, sentada junto al Rey de los siglos, resplandece como Reina e intercede como Madre..». (Marialis cultus, 6). La fiesta de María Reina se celebra el 22 de agosto.

domingo, 19 de abril de 2015

PECADOS CAPITALES





Tomado del Catecismo de la Iglesia Católica:
1866 Los vicios pueden ser catalogados según las virtudes a que se oponen, o también pueden ser referidos a los pecados capitales que la experiencia cristiana ha distinguido siguiendo a san Juan Casiano (Conlatio, 5, 2) y a san Gregorio Magno (Moralia in Job, 31, 45, 87). Son llamados capitales porque generan otros pecados, otros vicios. Son la soberbia, la avaricia, la envidia, la ira, la lujuria, la gula, la pereza.
Del Diccionario de la Real Academia Española:
-Soberbia: Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás.
-Avaricia: Afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas.
-Envidia: Tristeza o pesar del bien ajeno.
-Ira: Pasión del alma, que causa indignación y enojo.
-Lujuria: Vicio consistente en el uso ilícito o en el apetito desordenado de los deleites carnales.
-Gula: Exceso en la comida o bebida, y apetito desordenado de comer y beber.
-Pereza: Negligencia, tedio o descuido en las cosas a que estamos obligados.


sábado, 14 de marzo de 2015

LA SALVE



Oración de La Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te salve.
A Tí clamamos los desterrados hijos de Eva,
a Tí suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora Abogada Nuestra,
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos,
y después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

viernes, 16 de enero de 2015

LAS BIENAVENTURANZAS (Mateo 5, 2-12)



Las Bienaventuranzas
Mateo 5, 2-12

"Jesús comenzó a enseñarles, diciendo:
Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices los afligidos, porque serán consolados.
Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.
Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.
Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo."

(Tomado de la Biblia “El Libro del Pueblo de Dios”)

domingo, 21 de diciembre de 2014

SAN FRANCISCO DE ASÍS CON LOS POBRES Y LOS ANIMALES





ORACIÓN SIMPLE (san Francisco de Asís)

Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.

Que allá donde hay odio, yo ponga el amor. 
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón. 
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión. 
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad. 
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe. 
Que allá donde hay desesperación, yo ponga la esperanza. 
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz. 
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría. 

Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, como consolar, 
ser comprendido, como comprender, 
ser amado, como amar. 

Porque es dándose como se recibe, 
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo, 
es perdonando, como se es perdonado, 
es muriendo como se resucita a la vida eterna.

domingo, 28 de septiembre de 2014

LOS DOCE APÓSTOLES


La institución de los Doce
Mc 3, 13-19
Después, Jesús subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él, y Jesús instituyó a Doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar con el poder de expulsar a los demonios. Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro;  Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.





La elección de Matías
Hechos 1, 15. 21-26
Uno de esos días, Pedro se puso de pie en medio de los hermanos –los que estaban reunidos eran alrededor de ciento veinte personas– y dijo: «Es necesario que uno de los que han estado en nuestra compañía durante todo el tiempo que el Señor Jesús permaneció con nosotros, desde el bautismo de Juan hasta el día de la ascensión, sea constituido junto con nosotros testigo de su resurrección». Se propusieron dos: José, llamado Barsabás, de sobrenombre el Justo, y Matías. Y oraron así: «Señor, tú que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de los dos elegiste para desempeñar el ministerio del apostolado, dejado por Judas al irse al lugar que le correspondía». Echaron suertes, y la elección cayó sobre Matías, que fue agregado a los once Apóstoles.




lunes, 4 de agosto de 2014

"YO CONFIESO" o "YO PECADOR"



La oración del "Yo confieso" o "Yo pecador" es una de las oraciones que se reza en el momento del Rito Penitencial de la misa en que pedimos perdón por nuestros pecados.

Yo confieso ante Dios Todopoderoso
y ante ustedes, hermanos,
que he pecado mucho,
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
por mi culpa, por mi culpa,
por mi gran culpa.
Por eso ruego a Santa María siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a ustedes, hermanos,
que intercedan por mí ante Dios nuestro Señor. Amén.

jueves, 19 de junio de 2014

CUERPO Y SANGRE DE JESÚS - EUCARISTÍA



¿Cómo está Jesucristo presente en la Eucaristía?
Jesucristo está presente en la Eucaristía de modo único e incomparable. Está presente, en efecto, de modo verdadero, real y sustancial: con su Cuerpo y con su Sangre, con su Alma y su Divinidad. Cristo, todo entero, Dios y Hombre, está presente en ella de manera sacramental, es decir, bajo las especies eucarísticas del pan y del vino. (Catecismo de la Iglesia Católica números 1373, 1375, 1413)

Comendio del Catecismo de la Iglesia Católica. Conferencia Episcopal Argentina. Buenos Aires, 2005.

miércoles, 11 de junio de 2014

LAS OBRAS DE MISERICORDIA ESPIRITUALES


Las obras de misericordia espirituales:

Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales (cf. Is 58, 6-7; Hb 13, 3). Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia.
(Catecismo de la Iglesia Católica n° 2447)

Citas bíblicas:
-Corregir al que se equivoca: "Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano." (Mt 18, 15) "Que la Palabra de Cristo resida en ustedes con toda su riqueza. Instrúyanse en la verdadera sabiduría, corrigiéndose los unos a los otros." (Col 3, 16)

-Enseñar al que no sabe: "En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos. Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes." (Flp 4, 8-9)

-Dar buen consejo al que lo necesita: "Traten de convencer a los que tienen dudas, y sálvenlos librándolos del fuego." (Jds 1, 22-23) "Estén siempre dispuestos a defenderse delante de cualquiera que les pida razón de la esperanza que ustedes tienen. Pero háganlo con delicadeza y respeto, y con tranquilidad de conciencia." (1 Ped 3, 15-16)

-Consolar al triste: "Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo, que nos reconforta en todas nuestras tribulaciones, para que nosotros podamos dar a los que sufren el mismo consuelo que recibimos de Dios." (2 Cor 1, 3-4)

-Sufrir con paciencia: "En efecto, ¿qué gloria habría en soportar el castigo por una falta que se ha cometido? Pero si a pesar de hacer el bien, ustedes soportan el sufrimiento, esto sí es una gracia delante de Dios. A esto han sido llamados, porque también Cristo padeció por ustedes, y les dejó un ejemplo a fin de que sigan sus huellas. Él no cometió pecado y nadie pudo encontrar una mentira en su boca. Cuando era insultado, no devolvía el insulto, y mientras padecía no profería amenazas; al contrario, confiaba su causa al que juzga rectamente." (1 Ped 2, 20-23)

-Perdonar: "Sopórtense los unos a los otros, y perdónense mutuamente siempre que alguien tenga motivo de queja contra otro. El Señor los ha perdonado: hagan ustedes lo mismo." (Col 3, 13)

-Rezar: "Eleven constantemente toda clase de oraciones y súplicas, animados por el Espíritu. Dedíquense con perseverancia incansable a interceder por todos los hermanos" (Ef 6, 18). 

domingo, 25 de mayo de 2014

POR LA SEÑAL DE LA SANTA CRUZ




Por la señal de la Santa Cruz
de nuestros enemigos,
líbranos Señor, Dios nuestro.

Para completar con el dibujo de la señal de la cruz, haga clic en el siguiente enlace:

http://www.dibujosparacatequesis.blogspot.com.ar/2012/07/senal-de-la-cruz.html

lunes, 17 de marzo de 2014

LOS 5 MANDAMIENTOS DE LA IGLESIA




LOS 5 MANDAMIENTOS DE LA IGLESIA

1. Oír misa entera todos los domingos y fiestas de guardar.
2. Confesar los pecados mortales al menos una vez al año, y en peligro de muerte, y si se ha de comulgar.
3. Comulgar al menos por Pascua de Resurrección.
4. Ayunar y abstenerse de comer carne cuando manda la Santa Madre Iglesia.
5. Ayudar a la Iglesia en sus necesidades.

Tomado de: "Catecismo de la Iglesia Católica. Compendio", Conferencia Episcopal Argentina. Octubre 2005. Página 202.

lunes, 3 de marzo de 2014

CUARESMA



El tiempo de Cuaresma (Cuaresma significa “cuarenta días”) tiene como finalidad prepararnos para la celebración de la Pascua. El camino que propone la Iglesia es el de la conversión y la penitencia, no como algo negativo o triste, sino fijando la mirada en la alegría de la Resurrección de Cristo. La Cuaresma tiene su origen espiritual en la imagen bíblica del desierto. Por un lado, en el antiguo testamento, la experiencia de los 40 años en el desierto que el pueblo de Israel empleó en su viaje a la tierra prometida después de celebrar la salida de Egipto. Por otro lado, en el Nuevo Testamento, los 40 días de ayuno y oración de Jesús en el desierto que terminó con su victoria  sobre las tentaciones de Satanás. 
La penitencia interior del cristiano puede tener expresiones muy variadas. La Escritura y los Padres de la Iglesia insisten sobre todo en tres formas: el ayuno, la oración y la limosna, porque expresan la conversión con relación a sí mismo (ayuno), con relación a Dios (oración) y con relación a los demás (limosna).
-Ayuno: no es sólo de comida y bebida, sino de todo aquello que nos esclaviza y que no conduce al bien.
-Oración: acercarnos al Padre misericordioso, pedirle perdón de corazón, y pedir su ayuda, ya que sin él, nada podemos.
-Limosna: la práctica de la caridad “cubre la multitud de los pecados” (1 Pedro 4, 8). No es dar lo que me sobra, sino compartir lo que tengo.
El miércoles de ceniza es el comienzo de la Cuaresma; es un día penitencial, en el que manifestamos nuestro deseo de conversión a Dios, por eso, cuando nos imponen la ceniza nos dicen “conviértete y cree en el Evangelio”. La ceniza es polvo, símbolo de pequeñez, de nuestra pequeñez, que nos invita a volver a Dios.

Tomado de: “Calendario litúrgico 2014”, Conferencia Episcopal Argentina; y “Catecismo de la Iglesia Católica”, n. 1434.

lunes, 13 de enero de 2014

LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN - Línea del tiempo, PARTE 5



Nehemías y Esdras, junto a todo el pueblo judío, trabajaron con mucha dedicación en la reconstrucción de la ciudad, y todos volvieron a leer el libro de la Ley.
Luego, Alejandro Magno derrotó al imperio persa y todos los territorios pasaron a estar en poder de los griegos. Los judíos soportaron la nueva dominación, pero se opusieron con fuerza a las costumbres religiosas que los griegos querían imponerles, y aparecieron figuras fuertes como Judas Macabeo.
Tiempo después los romanos arrebataron a los griegos sus dominios y construyeron un imperio que se extendió prácticamente a lo largo de todo el mundo conocido hasta entonces. El general Pompeyo fue quien conquistó Jerusalén y destruyó el Templo como signo de sometimiento y dominio (el Templo luego fue reconstruido).
Bajo el imperio romano se produjo el gran acontecimiento de la historia de la salvación: el NACIMIENTO DE JESÚS, el Hijo de Dios, el Salvador. Dios envió a su Hijo, y con Jesús ingresó la salvación en el mundo.

LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN - Línea del tiempo, PARTE 4



El reino de Israel fue arrasado por los asirios y todos los israelitas fueron deportados a Nínive.
Luego, el reino de Judá fue invadido y destruido por el imperio de Babilonia, y allí deportados todos los judíos.
Después de muchos años de destierro los judíos pudieron volver a su tierra, pero ya no como una nación independiente, sino como una provincia del imperio persa. Con mucha dedicación y esfuerzo, conducidos por Nehemías y Esdras, todos trabajaron en la reconstrucción de la ciudad y del Templo.

LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN - Línea del tiempo, PARTE 3



Con el tiempo el pueblo de Israel se organizó políticamente bajo la autoridad de reyes. Saúl fue el primer rey de Israel, que fue sucedido por David, el gran rey de Israel que logró unificar toda la nación.
David fue sucedido por su hijo, Salomón, que fue el rey que construyó el gran templo de Jerusalén. 
A la muerte de Salomón, Israel se dividió en dos: el reino del norte (Israel), y el reino del sur (Judá). Como consecuencia de esta división, los reinos quedaron empobrecidos y a merced de los grandes imperios vecinos.
Entonces aparecieron los grandes profetas que invitaban a la conversión.
El reino de Israel terminó siendo destruido y arrasado por los asirios.