domingo, 25 de mayo de 2014

POR LA SEÑAL DE LA SANTA CRUZ




Por la señal de la Santa Cruz
de nuestros enemigos,
líbranos Señor, Dios nuestro.

Para completar con el dibujo de la señal de la cruz, haga clic en el siguiente enlace:

http://www.dibujosparacatequesis.blogspot.com.ar/2012/07/senal-de-la-cruz.html

domingo, 18 de mayo de 2014

MARÍA AUXILIADORA

Fiesta 24 de mayo


Desde los comienzos de la era cristiana, en varias situaciones el pueblo creyente le ha dado a la Santísima Virgen el nombre de María Auxiliadora, pero fue instituida como fiesta oficial de la Iglesia por el papa Pío VII.
Había sucedido en el siglo XVI que en el pueblo católico europeo se confió a María para ganar la batalla de Lepanto contra los mahometanos que estaban arrasando con el catolicismo. Mientras la batalla se llevaba a cabo, el papa Pío V, con una gran multitud de fieles recorría las calles de Roma rezando el Santo Rosario, y efectivamente, a pesar de que eran menores en número la batalla fue un éxito. En agradecimiento de tan espléndida victoria san Pío V mandó que en adelante cada año se celebrara el siete de octubre, la fiesta del Santo Rosario, y que en las letanías se rezara siempre esta oración: María Auxilio de los Cristianos, ruega por nosotros.
En el siglo IX el emperador Napoleón se atrevió a poner prisionero al Sumo Pontífice, el papa Pío VII. El Sumo Pontífice hizo entonces una promesa a la Virgen, prometiéndole que si lo libraba de esa prisión le dedicaría un nuevo día de fiesta en la Iglesia. Y así sucedió, el 24 de mayo de 1814 regresó triunfante a la ciudad de Roma. En memoria de este noble favor de la Virgen María, Pío VII decretó que en adelante cada 24 de mayo se celebrara en Roma la fiesta de María Auxiliadora en acción de gracias a la madre de Dios.
Más adelante, en 1868, en Turín, Italia, el sacerdote Juan Bosco (hoy santo) consagró la Basílica de María Auxiliadora, que había sido pedida al sacerdote por la misma Virgen María, que en una aparición le dijo que se la invocara con el título de Auxiliadora. Desde ese día, gracias a san Juan Bosco, esta advocación se propagó por todo el mundo hasta hacerse muy popular.

martes, 13 de mayo de 2014

SAN MATÍAS APÓSTOL

Fiesta: 14 de mayo



















En el libro de Los Hechos de los Apóstoles se afirma que Matías fue un discípulo que acompañó a Jesús, desde el Bautismo hasta la Ascensión. 
Cuando Pedro decidió proceder a la elección de un nuevo Apóstol para reemplazar a Judas, el que había traicionado a Jesús, los candidatos fueron José, llamado Bernabé y Matías. Finalmente, la elección cayó sobre Matías, quien pasó a formar parte del grupo de los doce (Hch 1, 15-26). 
El Espíritu Santo descendió sobre él y los demás Apóstoles en Pentecostés, y Matías se entregó a la misión. 
Clemente de Alejandría afirma que se distinguió por la insistencia con la que predicaba la necesidad de mortificar la carne para dominar la sensualidad. Según la tradición, predicó primero en Judea y luego en otros países. Los griegos sostienen que evangelizó la Capadocia y las costas del Mar Caspio, que sufrió persecuciones de parte de los pueblos bárbaros donde misionó y obtuvo finalmente la corona del martirio en Cólquida.

domingo, 4 de mayo de 2014

NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA

Fiesta: 13 de mayo



Mientras Europa vivía la Primera Guerra Mundial, el 13 de mayo de 1917, la Santísima Virgen María se apareció en Fátima (Portugal) a tres pastorcitos: a Lucía Dos Santos, de 10 años, y a sus primos Francisco y Jacinta Marto, de 9 y 6 años respectivamente.
Sucedió que al mediodía los tres niños vieron cómo se encendía un relámpago de la nada y una señora bellísima se apareció. Los exhortó a la oración, especialmente del rosario, con el fin de apresurar el final de la guerra y para la conversión de los pecadores del mundo entero.
La señora se apareció otras cinco veces ese año, y los tres pastorcitos regresaron cada 13 al lugar de la aparición, una localidad llamada Cova de Iria, para hablar con la bella señora, mientras una multitud de fieles, cada vez mayor, los acompañaba al lugar.
Las autoridades civiles y religiosas intervinieron interrogando a los tres niños y encerrándolos en la cárcel para asustarlos y obligarlos a decir la verdad. Pero eso no detuvo el flujo de los peregrinos, y por ello fueron liberados.
En el mes de octubre del mismo año, durante su última aparición, la señora se reveló como la Virgen del Rosario, recomendando la oración y la penitencia.
Las apariciones fueron acompañadas de fenómenos meteorológicos, tales como, la danza del sol, que fueron atestiguados por miles de fieles.
En el tiempo en que sucedieron las apariciones, la Virgen, según testimonio de los videntes, realizó varias profecías y recomendaciones y entregó a Lucía tres mensajes conocidos como los tres secretos de Fátima.
En 1930 la Iglesia reconoció y autorizó el culto a la Virgen de Fátima.

domingo, 27 de abril de 2014

PAPA SAN JUAN XXIII

Fiesta: 11 de octubre























Ángelo Roncalli nació el día 25 de noviembre de 1881 en Sotto il Monte, Italia. Su familia vivía del trabajo del campo, y profesaba una gran devoción religiosa.
Ingresó en el seminario de Bérgamo, y estudió para ser sacerdote. Fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1904, en Roma.
En 1905 fue nombrado secretario del obispo de Bérgamo. A la vez era profesor del seminario y colaboraba en otras actividades pastorales.
En 1921 empezó la segunda parte de la vida de don Ángelo Roncalli, dedicada al servicio del Vaticano. Fue llamado a Roma por el papa Benedicto XV para ser presidente, en Italia, del Consejo Central de las Obras Pontificias para la Propagación de la Fe, recorrió muchas diócesis de Italia organizando círculos de misiones. En 1925 el papa Pío XI lo nombró visitador apostólico para Bulgaria y lo elevó al episcopado asignándole la sede titular de Areópoli. En 1935 fue nombrado delegado apostólico en Turquía y Grecia. En diciembre de 1944, en plena Segunda Guerra Mundial, el papa Pío XII lo nombró nuncio apostólico en París. En 1953 fue creado cardenal y enviado a Venecia como patriarca.
Tras la muerte del papa Pío XII, fue elegido Papa el 28 de octubre de 1958, y tomó el nombre de Juan XXIII. Su pontificado duró menos de cinco años. Convocó el Sínodo Romano, instituyó una Comisión para la revisión del Código de Derecho Canónico y convocó el Concilio Ecuménico Vaticano II, que fue el evento más grande e importante que vivió la Iglesia en los últimos tiempos. Falleció la tarde del 3 de junio de 1963.

El 27 de abril de 2014 el papa Francisco lo proclamó santo y su fiesta se celebra el 11 de octubre, porque esa es la fecha de apertura del Concilio Vaticano II en 1962.

miércoles, 23 de abril de 2014

SAN JOSÉ OBRERO

Fiesta: 1 de mayo


El día 1 de mayo del año 1955, el papa Pío XII, instituyó la fiesta de san José Obrero. Fue para hacer del día del trabajador una fiesta que tuviera como punto de partida el amor a Dios.
Es lo más natural que sea el titular de esta fiesta cristiana José, el esposo de María y padre de Jesús en el mundo, ya que él fue un trabajador como todos, al que nada le fue fácil, porque a pesar de la noble misión recibida de Dios, siempre fue uno más del pueblo, un trabajador que entendió de carencias, que supo de estrecheces en su familia y que las llevó con dignidad. Sufrió la emigración forzada cuando tuvo que huir a Egipto, conoció el cansancio del cuerpo por su esfuerzo, sacó adelante su responsabilidad familiar; es decir, vivió como vive cualquier trabajador con todas las dificultades laborales que ello conlleva. A José se lo conocía en su tiempo como «el artesano o carpintero» y a Jesús se le daba el nombre descriptivo de «el hijo del artesano o carpintero». 
Teniendo a san José como patrono, la fiesta del día del trabajador sugiere honra a Dios, agradecimiento, descanso y regocijo. Hay que honrar a Dios santificando el trabajo diario con el que nos ganamos el pan.

domingo, 13 de abril de 2014

LA SEMANA SANTA


La Semana Santa

-DOMINGO DE RAMOS: "Entonces le llevaron el asno, pusieron sus mantos sobre él y Jesús se montó. Muchos extendían sus mantos sobre el camino; otros, lo cubrían con ramas que cortaban en el campo. Los que iban delante y los que seguían a Jesús, gritaban:
«¡Hosana! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito sea el Reino que ya viene, el Reino de nuestro padre David! ¡Hosana en las alturas!». (Mc 11, 7-10)

-JUEVES SANTO:
La Última Cena: "Mientras comían, Jesús tomó en sus manos el pan y, habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio a los discípulos diciendo: -Tomen y coman, esto es mi cuerpo.
Luego tomó en sus manos una copa y, habiendo dado gracias a Dios, se la pasó a ellos, diciendo:  -Beban todos ustedes de esta copa, porque esto es mi sangre, con la que se confirma la alianza, sangre que es derramada en favor de muchos para perdón de sus pecados. Pero les digo que no volveré a beber de este producto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el reino de mi Padre." (Mt 26, 25-29)

Oración en el Huerto: "Luego fue Jesús con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní, y les dijo: -Siéntense aquí, mientras yo voy allí a orar.
Y se llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y comenzó a sentirse muy triste y angustiado. Les dijo: -Siento en mi alma una tristeza de muerte. Quédense ustedes aquí, y permanezcan despiertos conmigo.
Enseguida Jesús se fue un poco más adelante, se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y oró diciendo: «Padre mío, si es posible, líbrame de este trago amargo; pero que no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.»
Luego volvió a donde estaban los discípulos, y los encontró dormidos. Le dijo a Pedro: -¿Ni siquiera una hora pudieron ustedes mantenerse despiertos conmigo? Manténganse despiertos y oren, para que no caigan en tentación. Ustedes tienen buena voluntad, pero son débiles." (Mt 26, 36-41)

-VIERNES SANTO:
Pasión de Jesús: "Los soldados del gobernador llevaron a Jesús al palacio y reunieron toda la tropa alrededor de él. Le quitaron su ropa, lo vistieron con una capa roja y le pusieron en la cabeza una corona tejida de espinas y una vara en la mano derecha. Luego se arrodillaron delante de él, y burlándose le decían: -¡Viva el Rey de los judíos!
También lo escupían, y con la misma vara le golpeaban la cabeza. Después de burlarse así de él, le quitaron la capa roja, le pusieron su propia ropa y se lo llevaron para crucificarlo." (Mt 27, 27-31)

Muerte de Jesús en la cruz: "Jesús dio otra vez un fuerte grito, y murió. En aquel momento el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. La tierra tembló, las rocas se partieron y los sepulcros se abrieron; y hasta muchas personas santas, que habían muerto, volvieron a la vida." (Mt 27, 50-52)

-SÁBADO SANTO: "Fueron, pues, y aseguraron el sepulcro poniendo un sello sobre la piedra que lo tapaba; y  dejaron allí los soldados de guardia." (Mt 27, 66)

-DOMINGO DE PASCUA: "El primer día de la semana,  María Magdalena fue al sepulcro muy temprano, cuando todavía estaba oscuro; y vio quitada la piedra que tapaba la entrada. Entonces se fue corriendo a donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo a quien Jesús  quería mucho, y les dijo: -¡Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde lo han puesto!
Pedro y el otro discípulo salieron corriendo y fueron al sepulcro. Los dos iban corriendo juntos; pero el otro corrió más que Pedro y llegó primero al sepulcro. Se agachó a mirar, y vio allí las vendas, pero no entró. Detrás de él llegó Pedro,  entró en el sepulcro. Él también vio allí las vendas; y además vio que la tela que había servido para envolver la cabeza de Jesús no estaba junto a las vendas, sino enrollada y puesta aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio lo que había pasado, y creyó. Pues todavía no habían entendido lo que dice la Escritura, que él tenía que resucitar." (Jn 20, 1-9)

domingo, 6 de abril de 2014

SAN JUAN BAUTISTA

Fiestas:
Nacimiento: 24 de junio
Martirio: 29 de agosto



El nacimiento de san Juan Bautista está narrado en la Biblia, en el Evangelio de Lucas, capítulo 1, porque Juan el Bautista vivió en la misma época de Jesús, es más, nació pocos meses antes que él y era su pariente, ya que su mamá, Isabel, era la prima de la que fue la mamá de Jesús: María.
El padre de Juan se llamaba Zacarías, era sacerdote del templo, y un día se le apareció un ángel del Señor para anunciarle que a pesar de su vejez y de la de su mujer, iban a tener un hijo al que llamarían Juan y que sería muy especial, porque sería el “Precursor”, es decir, el que anunciaría la conversión y prepararía el camino para la llegada del Salvador.
Juan fue santificado en el vientre de su madre cuando la Virgen María, embarazada de Jesús, visitó a su prima Isabel, según el Evangelio de Lucas.
El hijo de Isabel y Zacarías nació y creció junto a sus padres. Luego vivió en los desiertos hasta el día que se dio a conocer a los Israelitas. El Evangelio de Marcos y el de Mateo dicen que la ropa de Juan estaba hecha de pelo de camello, que se la sujetaba al cuerpo con un cinturón de cuero, y que comía langostas y miel del monte.
Recibió el nombre de “Bautista” porque su misión, según lo narran los cuatro evangelios, consistía en proclamar la venida del Salvador mediante la conversión de los pecados y el bautismo de conversión en las aguas del río Jordán. Mucha gente se acercaba para escucharlo, para confesar sus pecados y ser bautizados.
Juan reconoció a Jesús cuando éste fue a pedirle que lo bautizara en el Jordán. Lo bautizó y reconoció su grandeza, reconoció que entonces su misión había llegado a su fin, que él debía disminuir para que Jesús creciera (Jn 3, 30).
Efectivamente así sucedió, Jesús comenzó su misión pública y al poco tiempo metieron a Juan en la cárcel porque se había animado a decirle al gobernador Herodes que no estaba bien que se casara con la mujer de su hermano.  Esa mujer se llamaba Herodías, y fue ella quien pidió y logró que a Juan lo mataran cortándole la cabeza cuando estaba encarcelado. Sucedió así: la hija de Herodías, en el día de cumpleaños de Herodes, bailó y agradó tanto a Herodes que éste juró darle lo que pidiese. Ella, aconsejada por su madre, le pidió la cabeza de Juan el Bautista. Herodes se entristeció, pero, por el juramento hecho, mandó que le cortaran la cabeza a Juan el Bautista. Los seguidores de Juan buscaron su cuerpo y lo enterraron (Mt 14, 1-12 / Mc 6, 14-29 / Lc 9, 7-9).
Jesús dijo de Juan el Bautista: «¿A qué salieron? ¿A ver un profeta? Sí, de veras, y a uno que es mucho más que un profeta. Juan es aquel de quien dice la Escritura: “Yo envío mi mensajero delante de ti, para que te prepare el camino.” Les aseguro que, entre todos los hombres, ninguno ha sido más grande que Juan el Bautista» (Mt 11, 9-11).
Juan Bautista es uno de los únicos santos al que se le celebra en el calendario litúrgico el día de su nacimiento (la otra es la Virgen María).

domingo, 30 de marzo de 2014

JESÚS RESUCITA A LÁZARO



Jesús resucita a Lázaro
Jn 11, 1-45
En aquel tiempo, había un hombre enfermo que se llamaba Lázaro, natural de Betania, el pueblo de María y de su hermana Marta. Esta María, que era hermana de Lázaro, fue la que derramó perfume sobre los pies del Señor y los secó con sus cabellos. Así pues, las dos hermanas mandaron a decir a Jesús: -Señor, tu amigo querido está enfermo.
Jesús al oírlo dijo: -Esta enfermedad no va a terminar en muerte, sino que ha de servir para mostrar la gloria de Dios, y también la gloria del Hijo de Dios.
Aunque Jesús quería mucho a Marta, a su hermana y a Lázaro, cuando le dijeron que Lázaro estaba enfermo se quedó dos días más en el lugar donde se encontraba. Después dijo a sus discípulos: -Vamos otra vez a Judea. Los discípulos le dijeron: -Maestro, hace poco los judíos de esa región trataron de matarte a pedradas, ¿y otra vez quieres ir allá?
Jesús les dijo: -¿No es cierto que el día tiene doce horas? Pues si uno anda de día, no tropieza, porque ve la luz que hay en este mundo; pero si uno anda de noche, tropieza, porque le falta la luz.
Después añadió: -Nuestro amigo Lázaro se ha dormido, pero voy a despertarlo. Los discípulos le dijeron: -Señor, si se ha dormido, es señal que va a sanar.
Pero lo que Jesús les decía es que Lázaro había muerto, mientras que los discípulos pensaban que se habían referido al sueño natural. Entonces Jesús les dijo claramente: -Lázaro ha muerto. Y me alegro de no haber estado allí, porque así es mejor para ustedes, para que crean. Pero vamos a verlo.
Entonces Tomás, al que llamaban el Gemelo, dijo a los otros discípulos: -Vamos también nosotros, para morir con él.
Al llegar, Jesús se encontró con que ya hacía cuatro días que Lázaro había sido sepultado. Betania se hallaba cerca de Jerusalén, a unos tres kilómetros; y muchos de los judíos habían ido a visitar a Marta y a María, para consolarlas por la muerte de su hermano. Cuando Marta supo que Jesús estaba llegando, salió a recibirlo; pero María se quedó en la casa. Marta le dijo a Jesús: -Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero yo sé que aun ahora Dios te dará todo lo que le pidas.
Jesús le contestó: -Tu hermano volverá a vivir. Marta le dijo: -Sí, ya sé que volverá a vivir cuando los muertos resuciten, en el día último.
Jesús le dijo entonces: -Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?
Ella le dijo: -Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.
Después de decir esto, Marta fue a llamar a su hermana María, y le dijo en secreto: -El Maestro está aquí y te llama. Tan pronto como lo oyó, María se levantó y fue a ver a Jesús. Jesús no había entrado todavía en el pueblo; estaba en el lugar donde Marta se había encontrado con él. Al ver que María se levantaba y salía rápidamente, los judíos que estaban con ella en la casa, consolándola, la siguieron pensando que iba al sepulcro a llorar.
Cuando María llegó a donde estaba Jesús, se puso de rodillas a sus pies diciendo: -Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Jesús al ver llorar a María y a los judíos que habían llegado con ella, se conmovió profundamente y se estremeció, y les preguntó: -¿Dónde lo sepultaron?
Le dijeron: -Ven a verlo, Señor. Y Jesús lloró. Los judíos dijeron entonces: -¡Miren cuánto lo quería! Pero algunos de ellos decían: -Éste, que dio vista al ciego, ¿no podría haber hecho algo para que Lázaro no muriera?
Jesús, otra vez muy conmovido, se acercó a la tumba. Era una cueva, cuya entrada estaba tapada con una piedra. Jesús dijo –Quiten la piedra.
Marta, la hermana del muerto, le dijo: -Señor, ya huele mal, porque hace cuatro días que murió. Jesús le contestó: -¿No te dije que, si crees, verás la gloria de Dios?
Quitaron la piedra, y Jesús, mirando al cielo, dijo: -Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo sé que siempre me escuchas, pero lo digo por el bien de esta gente que está aquí, para que crean que tú me has enviado.
Después de decir esto, gritó: -¡Lázaro, sal de ahí!
Y el que había estado muerto salió con las manos y los pies atados con vendas y la cara envuelta en un lienzo. Jesús les dijo: -Desátenlo y déjenlo ir.
Por esto creyeron en Jesús muchos de los judíos que habían ido a acompañar a María y que vieron lo que él había hecho.

lunes, 24 de marzo de 2014

MARÍA ROSA MÍSTICA

Fiesta: 13 de julio























La devoción a la Rosa Mística recibe su auge a partir de las apariciones en Montichiari (Italia) en 1945, pero la devoción a esta advocación, ya estaba presente en la vida de la Iglesia desde hace muchos siglos antes, por ejemplo una de las letanías Lauteranas (1587), en honor a la Santísima Virgen, ya trae el título de María Rosa Mística. Otro ejemplo es que, desde el año 1738, en la diócesis de Speyer en Alemania, en el Santuario de Rosenberg, se venera la milagrosa imagen de la “Rosa Mística.” En el pedestal que sostiene a la imagen están pintadas tres rosas: una blanca, una roja y una dorada.

Las apariciones en Montichiari (norte de Italia):

En la primavera de 1947, Pierina Guilli, una mujer  ejercía el oficio de enfermera, tuvo la aparición de una hermosísima señora que tenía el pecho atravesado por tres espadas y le dijo: “Oración, penitencia, reparación”. Tiempo después, el domingo 13 de julio de 1947, en el hospital, se apareció nuevamente la señora. Vestía de blanco y en lugar de las tres espadas tenía tres rosas, blanca, roja y dorada, que adornaban su pecho. Pierina le preguntó asombrada: "Por favor, dígame quién es usted". Con una dulce sonrisa la señora le contestó: "Soy la Madre de Jesús y madre de todos vosotros". En el mensaje que le dejó esa vez dijo que deseaba que el día 13 de cada mes se le consagrara como día Mariano y que cada 13 de julio de cada año fuera dedicado en honor de la Rosa Mística.
Luego le explicó El significado de las tres rosas:
-La rosa blanca simboliza el espíritu de oración
-La rosa roja, el espíritu de sacrificio (para reparar).
-La rosa dorada o amarilla, el espíritu de penitencia.


La Virgen continuó apareciéndose a Pierina y dejándole mensajes hasta el año 1970.